Miles de familias viven en extrema pobreza en Honduras

Las familias hondureñas no tienen acceso a una vivienda digna

 Hondura. www.loschuñas.com. Miles de familias hondureñas viven en extrema pobreza debido a la falta de empleo y abandono del gobierno central y de los alcaldes municipales de algunos municipios de Honduras, a esto se suma la falta de vivienda y accesos a servicios básico en varias a comunidades que viven en completo olvido.

Un aproximado de cuatro millones de habitantes de Honduras viven en pobreza más unos 2 millones en extrema pobreza. La cual la podemos ver reflejada en las condiciones deplorables que viven miles de familias hondureñas en todo el territorio nacional.

Además de la extrema pobreza de muchas familias se suma la falta de escuelas, servicios básicos como ser agua y electricidad, falta de vivienda y carreteras que conducen a comunidades de las zonas montañosas y áreas rurales.

Actualmente en Honduras hay muchas familias que siguen viviendo en casas con techos de palma, zacate y coroza. Además, sus pisos siguen siendo de tierra y sus paredes de adobe o bajareque, lamina y cartón, situación que exponen a muchas enfermedades como parásitos y mal de Chagas ya que las chinches que infectan con esta enfermedad viven en las casas con paredes de tierra.

Los centros educativos de las zonas marginales no cuentan con infraestructura

Otras de las necesidades más comunes en estas comunidades es la falta de agua potable por lo que los vecinos consumen agua contaminada de pozos, riachuelos y pozos artesanales. En el invierno también aprovechan el agua lluvia para sus actividades domésticas y lavar la ropa.

Los departamentos con más pobreza son:  Lempira, Ocotepeque, Santa Bárbara, Intibucá, El Paraíso y algunos municipios de Olancho. Así como los barrios marginales de la capital Tegucigalpa y bordos de los ríos de San Pedro Sula departamento de Cortes.

Esta pobreza a generado muchos problemas sociales en estas comunidades como ser. migración del campo a la ciudad y fuera del país, desintegración familiar, enfermedades y violencia en menor escala.

Además, la mayoría de estas comunidades no cuentan con centros de salud y las escuelas que existen son unidocentes donde asisten grandes cantidades de niños y son atendidos por un solo profesor.  Los centros educativos no cuentan con infraestructura adecuada, ni con material didáctico para que puedan obtener los alumnos.

Otra situación que se da en estas comunidades es el grado de desnutrición que viven sus habitantes siendo los niños los más afectados y algunos adultos mayores que viven en completo abandono. / Alex Sabillón.